Naturaleza marina
“Y así fui comprendiendo con el tiempo lo que soy y lo que fui”
En una playa del pacífico hay un niño que va por primera vez al mar. Juega en las olas y junta las conchitas que va encontrando sobre la arena.
La naturaleza que los describe es elemental y reflexiva. El mar es tan humano como el niño y el niño es tan marino como él. El mar juega con el niño y el niño con el mar.
Días más tarde el niño volverá tierra adentro, de donde es, llevando consigo un poquito de mar.
Tiempo después, un adolescente marino y tempestuoso trata de encontrar su lugar en el mundo. Tormentas y huracanes dan forma a su personalidad, revolviendo con frecuencia sus pensamientos.
Aún con tierra de por medio, un joven aprovecha su naturaleza para poner manos a la obra. Entender las corrientes que lo componen le permiten maximizar su potencial en la ciudad de los hombres. Parece que camina, pero en realidad fluye.
Aquel niño ahora es un hombre. Ha pasado días soleados y de tempestad. Conflictos de su humanidad le han hecho dudar de su naturaleza, y encuentros desafortunados con las personas, querer olvidar.
Pero la naturaleza no se olvida, y el hombre mar consigue la calma. Nunca se trató de renunciar ni detenerse. Cuando una ola se disuelve, ya viene otra. El equilibrio es posible aún en movimiento.
El hombre abraza su naturaleza y se abraza a sí mismo. Encuentra en sus emociones acuáticas la esencia de lo que siempre fue.
Un día el hombre volverá al mar, y el mar lo reconocerá, aunque el agua y la arena sean otras, en el fondo su naturaleza les une.
Como aquella primera vez que se encontraron.
æEsta canción me pone de un humor increíblemente reflexivo.

