La penúltima y nos vamos
“la la ra la ra la”
Tras mudarme del último departamento tuvimos que buscar otra sede para los ensayos de la banda, por lo que Ron propuso el patio de su casa. Esta etapa sería de experimentos y más relajo en general. Ron y Gera con sus pedaleras y efectos, Leo con sus canciones raras y porqué no, un tambor bongo que Ron tenía por ahí, que decidimos utilizar para improvisar esta canción.
Más allá de que esta sea de las canciones más conocidas de Caifanes, me gusta la versión extendida, que dejando de lado los versos simples y repetitivos, crea un espacio para que los instrumentos puedan dejarse llevar y se transforme en una experiencia auditiva hipnótica. No sabría decir si nuestra interpretación se podría calificar también con esos adjetivos, lo que si sé es que nos divertíamos mucho.
Nuestras vidas, tanto en lo personal como en lo profesional se irían desarrollando de modo que por diversos motivos, no nos sería posible seguir ensayando desde entonces. Afortunadamente podemos decir que pudimos vivir el sueño juvenil de tener una banda y tocar con tus amigos la música que te gusta; así como también podemos decir que quizás la vida nos reúna de nuevo para que esta no haya sido la última.
Iremos a casas de empeño y tiendas de música, pediremos pizzas y veremos para que nos alcanza. Música siempre habrá de sobra.
æEs de conocimiento general que es una versión de un son cubano popular, ambos para relajarse y disfrutar.

