Galope
“Veinte millas de calor
y el camino que se hundió en el polvo”
Mantener una relación a distancia requiere de una excelente condición anímica, ya que el desgaste por los viajes será una variable adicional en la ecuación.
Al principio es insignificante. Nos lanzamos a todo galope a recorrer las distancias que nos separan en la ida y en la vuelta. El ímpetu inicial nos hace levantar el polvo del camino una y otra vez.
Se sabe que ese galope no es un paso que se pueda mantener a largo plazo, por lo que es importante considerarlo como algo transitorio.
Ningún viaje puede volverse rutina y considerarse agradable. Origen y destino deben acercarse eventualmente si se quiere que funcione.
Pensaba en esto y en todos los viajes que hice en el pasado con la misma intención. Por alguna razón parecía querer seguir intentándolo.
Ahí está la clave.
æ¿Quien hubiera pensado que Siddhartha y Flans tenían veinte millas en común? Un camino que se hundió en el polvo… sin final.

