Casa Potemkin
“How did I get here?
I don’t belong here”
“..es una construcción, literal o figurativa, cuyo propósito es proporcionar una fachada a un país al que le va mal, haciendo que la gente crea que al país le va mejor.”
La verdad es que era un lugar bonito y agradable. Pensar en la lejanía de la ciudad como un atributo en extremo negativo sería exagerar. Era nuestro contexto personal el que teñía de gris aquellos días. Culpar a la casa sería desestimar todo lo demás que nos pasaba.
Por si no fuera suficiente, el gobierno federal decidió en esos primeros días de aquel año, reducir temporalmente la distribución de gasolina en los estados del centro, con el objetivo de combatir el problema de contrabando de combustible. Las filas en las estaciones de gasolina parecían de historias del fin del mundo. Desde luego que la recomendación era reducir los traslados en lo que se aplicaba la medida por unas semanas; justo cuando nos habíamos mudado a las afueras de la ciudad y dependíamos del coche para desplazarnos.
Me resultaba muy difícil mostrar un buen semblante. Pensaba en aquellos posters de las inmobiliarias que mostraban casas impecables y familias perfectas. Imaginar que había alguien que hacía esto a propósito me parecía aberrante.
Quizás solo estaba siendo muy negativo, lo cierto es que no tenía muchas ganas de pretender que al país, y a mi, nos iba mejor.
Prefiero dejar esto de pintar fachadas y sonreír para las fotos a quienes se dedican a la política y relaciones públicas.

