Determinación
“Quiero decirte tantas cosas, que no sé cómo explicarte”
Iniciamos aquel año con un poco de incertidumbre. Yo asumía el compromiso que había hecho en un sentido de los límites muy estricto. Ni más ni menos. Esto hacía la experiencia hogareña más bien estéril. Supongo que había más calor de hogar en un pasillo del súper con decoración navideña que lo que teníamos en casa, debido en buena parte por mí.
Pensar que no se te puede reclamar nada porque estás haciendo lo que prometiste no parecía tan positivo por cómo se sentía el ambiente. Ponía sobre la mesa todo lo que yo podía ofrecer para formar un hogar, que no era poco, pero hacía falta algo.
Por otro lado, el proyecto de _7380 no conseguía despegar. la idea que en algún momento tuvimos como solución parecía cada vez más temporal, no porque no resolviera, sino porque no parecía sostenible a largo plazo.
Me imagino que fue en uno de esos días que _7380 se sentó en aquella mesa y revisó las opciones que en ella había. Compartió conmigo algunas ideas, sin que con ello modificara, aunque fuera un poco mi postura. Una de ellas, sin mucha forma parecía deslizarse como neblina por la puerta.
Aun cuando todo estaba en calma, esta neblina no parecía normal, incluso para los días de invierno en los que estábamos. Aquella idea sin plan ni fecha debió presentarse como algo factible en algún momento, favorecida por la determinación y el frío.
Los días de primavera parecían muy lejanos.

