Día menos uno

“No se fíe que es mejor conservar el esqueleto”

Que Nora decidiera haber terminado lo que sea que teníamos parecía lo mejor a la luz de un nuevo día. Después de todas las maromas mi suerte felina me había permitido caer de pie. Había que seguir adelante.

Me puse mis tenis y fui a correr al parque, serviría para tomar aire fresco y desintoxicarme un poco. Claro que tomaría más días y tiempo, pero hoy siempre puede ser el día uno.

Mientras corría pensaba en todos los momentos en los que pude haber elegido lo mejor de una serie de malas decisiones, y en todas las maneras que han existido de decir que algo no te conviene. Una buena parte de las canciones, libros, guiones y otras tantas formas de expresión no existirían si no hubiésemos tomado decisiones cuestionables; está en nuestra naturaleza y nuestro arte, remontándonos al mismísimo Edén y aquel episodio del primer error de la humanidad. Culpar a Eva siempre fue más fácil que señalar el mal juicio de Adán; aunque ambos se equivocaron, poco importa quien lo haya hecho primero si el resultado terminó siendo el mismo.

Le di varias vueltas a la pista y a estas ideas por un buen rato. Regresé a casa satisfecho y relajado. Me daría un buen baño para después salir y tener un excelente día uno.

Me bañaba y cantaba cualquier cosa que uno pueda cantar en la regadera y en la privacidad de su casa, cuando escuché abrirse la puerta de la entrada. ¿La habría cerrado mal?. Apagué la música y me tomé tiempo para salir de la regadera. Me preocupó más el hecho de que los vecinos me hubiesen podido escuchar que cualquier otro escenario.

Salía del baño cuando escuché una voz conocida.

—Cantas muy mal, ¡jaja! ¿Qué vamos a desayunar?.

Era Nora, en la sala de mi casa y un día después de haberme dicho que ya no nos veríamos más. La misma Nora, y no; más bien la misma moneda, con su cara sonriente y despreocupada frente a mí, en la comodidad de mi casa. Debía ser mi día de suerte.

O no, porque esto se sentía bastante familiar. Lo que pudo haber sido un buen día uno pasaba por la imparcialidad aritmética de regresar algunas unidades de tiempo.

Aquel día uno sería otro, hoy no.

æSiempre pensé que en la letra de la canción decía "si una morocha se ha expuesto". Sonaba con un toque de buen estilo y fatalidad.

You may also like...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.