Velocidad de escape
“’cause I’m gonna be free and I’m gona be fine”
“Es la velocidad que debe alcanzar un objeto para alejarse de un cuerpo al que le vincula únicamente la gravedad.”
Cuando regresé de casa de mi mamá aquel domingo todo parecía más claro. Había un libro de cuentos sobre la mesa, señal de que Nora había pasado a dejarlo como había dicho, y nada más.
Era un buen momento para comenzar algo nuevo. Me sentía con un vacío enorme, pero con potencial, como la energía de aquel péndulo que nos mantuvo oscilando. Tenía que aprovechar el impulso de esta vuelta para superar la gravedad que me sujetaba a esta órbita.
Velocidad y energía eran la clave. Sabía donde encontrarlas.
Al día siguiente me puse los tenis y los audífonos. La pista me esperaba. Poner los pies en marcha comenzó a activar todo el sistema: mi corazón latía con ritmo, mis piernas se movían como pistones y mi voluntad se enfocaba con determinación.
Aceleración, fuerza y dirección. Las variables estaban definidas.
Si entrenaba lo suficiente podría correr más rápido y llegar más lejos. Alcanzar la velocidad de escape dependía de mí.
El aire se sentía fresco y ligero. Todo estaría bien. Hoy SI sería el día uno.
æPor aquel tiempo me encontré con este disco de Florence and the Machine. Aunque no me gustó tanto, esta canción en particular es indispensable en cualquier lista para correr.

