Cometa inusual
“Me he vuelto toda sonido y luz, mejor ya ni te cuento como me puedo transformar”
Mi interés por la astronomía se mantiene de pensar que las personas y los cuerpos celestes tienen más en común de lo que nos enseña la física. Entender los principios que determinan su existencia nos permite comprender su comportamiento y su paso por el cosmos. O contemplar algo inusual en lo que lo averiguamos.
Conocí a Fany como algo de lo más circunstancial. Entonces yo compartía escritorio con un compañero en cuya órbita ella se encontraba. Usualmente soy alguien muy abstraído, especialmente en el trabajo. Tampoco es que me guste estar al pendiente de estas cosas, tal vez solo me tocó estar lo suficientemente cerca. Y no es que haya pasado gran cosa, hasta donde sé.
Un día me encontraba en mi estado habitual de hiperenfoque cuando una mano me sustrajo de mi proceso en curso; una chica que no conocía y que no había visto hasta entonces me saludaba de lo más casual y amistoso, preguntando por mi compañero. Le comenté que por el momento no se encontraba, a lo que ella contestó que dejaría unos chocolates en su lugar. Esta escena se repitió algunas veces más, con Fany haciéndome plática y compartiéndome algo de aquellas ofrendas. Afortunadamente este perihelio no se prolongó más; nada había en esta órbita que le pudiera venir bien. Aunque no había encontrado lo que estaba buscando, encontramos con quien platicar, desconectarnos un rato del trabajo y tomar un café para relajarnos, algo que ayudaba mucho con la rutina.
Cierto es que teníamos tanto en común como el mayor y la menor de una familia, pues la diferencia de edad y personalidad se notaban en el momento de vida que cada quien vivía. Curioso es que algo en lo que coincidimos fue en la música, que para este androide musical siempre es buena señal.
Recuerdo estar escuchando esta canción en alguna de las listas aleatorias cuando Fany me llegaba a visitar. Su gusto por la música electrónica y el tono juvenil de la canción las imprimieron en mi memoria. Quizá le parezca soso, pero es culpa suya, por no haberse aparecido en algún momento en que sonara Tiesto o algo por el estilo.
El cometa que había entrado al sistema por influencia gravitacional de un cuerpo transitorio se quedaba orbitando por unos cuantos ciclos, para sorpresa de este observador aficionado. Hace tiempo que el cometa ha partido ya, pero recuerdo con agrado el breve recorrido que compartimos; la música, los chistes y la buena compañía. La vida nos ha llevado por caminos tan distintos como siempre lo fuimos, aunque eso no signifique que no podamos volver a coincidir.
Espero que esta transmisión le alcance y esté bien, deseando que encuentre lo que estaba buscando.

