Destello gótico
“A través de la noche…”
Ahora que lo pienso, me parece de lo más normal que el ser humano atraviese por momentos oscuros y emotivos, particularmente durante nuestro desarrollo e intentos por comprender el mundo. Por un momento se me ocurrió que tal vez me había saltado esta etapa, pero recordé que solo la había vivido diferente, acompañando esa época con algo de rock y refugiándome en videojuegos. Lo gótico me llegó mucho después (o no tanto), cuando me prestaron aquel disco de Nightwish que me inició oficialmente en el metal sinfónico.
Antes ya había escuchado sobre Lacrimosa, que era un símbolo entre compañeros y compañeras de escuela que se tomaban muy en serio el estilo gótico. “No es para mí”, me dije, pensando que yo era otro tipo de persona. La vida nos daría otra oportunidad.
Entre los gustos musicales de Fany había también algo de este género, cosa que me sorprendió porque yo tenía idea de que lo suyo era más electrónico, además de que el estilo me parecía un eco de otra época y no conocía a alguien de su edad que le gustara.
Para sorpresa nuestra, Lacrimosa andaba de gira, y vendría a nuestra ciudad. ¡Nuestra ciudad! Que solo en ocasiones nos daba la oportunidad de tener estas experiencias.
“Tenemos que ir” —dijo Fany.
Para mí fue como regresar a una calle de mis rumbos de adolescencia y pasar a una tienda que ya conocía pero a la que no había entrado. Conecté en seguida, y aunque no entendía las letras, tampoco sería impedimento, ni la primera vez.
El concierto fue un muy buen espectáculo. Una experiencia así te permite conectar con la música en un nivel diferente cuando ves a los artistas actuar en vivo.
En esta versión de la canción cantan un verso en español, y aunque tiene sus limitaciones describe muy bien el tono de esta expresión artística.
La vida como una búsqueda y la odisea para completarla.
Dos estrellas en un mar de luces, cada una siguiendo su recorrido cósmico, en una constelación sin nombre.

