Ecos de un bosque misterioso

“No te vayas al bosque sin mí”

Hello Seahorse! es uno de mis grupos favoritos. Había pasado años en compañía suya escuchando su música, pero no había tenido oportunidad de escucharles en vivo, hasta el otoño de ese año, en que a pesar de todos los problemas y preocupaciones de los últimos meses, pudimos conseguir entradas para el concierto.

Nos venía bien, como una perla, un momento de liberación, aprovechando que a _7380 también le gustaba, aunque no tanto como a mí.

En lo musical fue una experiencia muy agradable, como transportarse a un bosque mágico, rodeado de sonidos etéreos y voces espirituales.

En lo personal debieron ser experiencias distintas. Para _7380 era una escapada, una pausa de un mundo infantil que le reclamaba. No porque fueran incompatibles, sino porque aquel tenía prioridad. En cambio, para mí este mundo podía ser el mío si así lo quería; este, otro, o los que fuesen, sin un orden prioritario inalterable.

Pensar estas cosas me hacía sentir un remordimiento inquietante. ¿Era yo una mala persona o solo una persona cualquiera en el lugar equivocado? ¿Había acaso un punto de equilibrio posible entre los mundos?

Quería irme al bosque si me apetecía, pero un eco misterioso resonaba en mi mente.

“No te vayas… al bosque… sin mí”

æHubo dos referencias involuntarias que salieron al momento de escribir esta memoria. La de la perla, como en la canción de “Perla blanca” del mismo grupo, y la de la mala persona, como la mala hierba de la canción “Sácame de aquí” de Enrique Bunbury. Fueron tan involuntarias como inevitables, lo prometo.

You may also like...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.