Una ironía de la nostalgia
“Isn’t it ironic? don’t you think?”
Vi este disco de Alanis Morissette y me hizo pensar algunas cosas, empezando por lo que habría sido de ella. No es que fuera super fan, pero su música me resultaba familiar.
El disco es una edición de colección de “Jagged little pill”. Cuando hacen estas cosas, usualmente es para revivir recuerdos y apuntar a la nostalgia. Me pregunté cuanto tiempo tenía de su lanzamiento original, considerando que llegué a escuchar algunas de sus canciones entre la secundaria y preparatoria.
¿En realidad había pasado tanto? Caray. ¿Y como sonaba entonces? Me encogí de hombros y lo compré, por los viejos tiempos.
Volví a escuchar las canciones que me parecían conocidas, empezando por “Ironic”, cuyos ejemplos de ironías, entre más los escuchas más te hace cuestionarlos. “Hand in my pocket”, “You learn” y el resto sonaban como al inicio de las series y películas de los noventas. No que se escucharan mal, solo no eran memorables. La única diferente de ese grupo era “You oughta know”, que tiene esa energía in crescendo propia de un reclamo que ni es nuestro; espero.
Creo que este disco me terminó gustando más por las canciones que no conocía. ¿Califica esto como ironía? Me inclino a pensar que si.
Dejando de lado la ironía, la nostalgia y otros cuestionamientos resultantes de sobrepensar las cosas y no disfrutarlas, recuerdo ahora estas canciones por lo que puse en ellas la segunda vez que las escuché, unos quince años después.
Para mí, este momento, más que el inicio de una película, parecía de esas escenas intermedias en que el o la protagonista hacen cosas cotidianas con música de fondo y sin diálogos en lo que pasa algo más interesante.
Inserte aquí escenas del súper, limpieza de la casa y paseos despreocupados mirando al horizonte. Hasta el siguiente giro en la trama.

