Antiheroes

“I tried so hard, and got so far, but in the end, it doesn’t even matter”

No todos podemos ser héroes, algunos ni siquiera en nuestra propia historia. La mano caprichosa del destino favorece a las estrellas más brillantes. La fortuna de Aladino que le da la lámpara con el genio para que pueda hacer lo que sea. Así cualquiera es un héroe.

Para otros el camino es más duro, quizá imposible. Aceptar que no está en tu destino alcanzar lo que más anhelas es parte de lo difícil que es ser tú. Y aún así, no darte por vencido.

Resignación es lo que nos queda, pero el orgullo, trazo inconfundible de algunos de los más testarudos, es lo que nos hace enfrentar al destino impasible, y entregarlo todo hasta el fin.

Llevaba algún tiempo viendo un programa llamado Dragon Ball, en el que Goku, el protagonista, se enfrenta a diferentes enemigos en peleas tipo artes marciales con ayuda de sus amigos. En una parte de la historia se encuentra con Vegeta, un personaje igual de fuerte que él, pero con motivos distintos. Ayuda al protagonista cuando no le queda más, aunque la rivalidad es evidente y fundamental durante toda la historia. La predilección del creador habrá de favorecer siempre a Goku, haciendo que Vegeta se embarque en misiones imposibles y objetivos inalcanzables, encontrando siempre a la derrota en su camino. El creador ha decidido que su destino no es cumplir sus objetivos, sino ayudar al protagonista a cumplir los suyos.

Pero Vegeta es un personaje orgulloso, y habrá de hacer todo con determinación y entrega, sabiendo que no está en su destino lograr lo que él quiere, pero que hará siempre su mejor esfuerzo.

Por aquellos días se comenzaban a desdibujar los tenues trazos de lo que pensaba que yo habría de hacer con mi vida. Las nubes de incertidumbre comenzaban a aparecer en el horizonte. Comencé a asimilar la idea de que en mi destino ya no estaba la posibilidad de lograr todo lo que quería. Pero el orgullo, maldición y bendición, me permitirían seguir adelante.

Después me fui a encontrar con un video donde hacían un tributo a este personaje con esta canción de Linkin Park. El efecto asimilador es increíble, música, letra e imágenes se combinan para transmitir emociones muy fuertes.

Entonces me vi en este espejo de caricatura y sonreí.


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1 Response

  1. Eliza says:

    Cómo Ralph el demoledor!!!!!

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