Reacción química

“In spite of best intentions”

“Proceso en el que una sustancia se transforma, cambiando su estructura molecular y sufriendo modificaciones irreversibles que impiden que vuelva a su estado original”

Aquellas sustancias estaban dispuestas en un sistema cerrado. Dadas sus características individuales y condiciones del sistema, era solo cuestión de tiempo para que empezaran a reaccionar. Ninguna sustancia es etérea, y en su coexistencia está la esencia de la transformación. Que esta sea positiva o negativa estará en función de lo que resulte tras el cambio.

Una cosa es lo que la presión o la temperatura puedan ejercer, causando cambios que no alteran su esencia, y otra lo que la interacción entre sí pueda generar al interior, modificando su esencia de forma irreversible, por poco y lento que sea.

Como ocurrió una mañana de sábado.

Llegaba a casa después de hacer ejercicio, cuando me encontré con una situación, simple en apariencia, pero reveladora de lo que podía llegarse a sumar.

La pequeña tenía una fijación de jugar con las puertas. Nada extraordinario, si acaso molesto por los inconvenientes que podía generar de cuando en cuando. Cerrar la puerta con seguro puede pasar por accidente, nada que una llave disponible no pudiese resolver.

Accidente y disponible eran dos cosas que no estuvieron presentes esa mañana, porque ni había sido un accidente ni la llave estaba disponible. La pequeña había cerrado la puerta de uno de los cuartos, otra vez. Tras ella, el teléfono y la cartera con los que _7380 pudo haber hecho algo de haberlo necesitado. Me tocó entonces la responsabilidad de resolver la situación, que por supuesto tuvo que esperar a mi regreso.

No había cerrajeros en donde vivíamos y no quise forzar la puerta por temor a dañarla, así que hablé a mi tío, con la pena de la molestia, para consultar lo que podíamos hacer. Podía mandarme un cerrajero de la ciudad, que seguramente nos cobraría un cargo considerable por el traslado, o yo podía ir por uno, que se traduciría en tiempo y gasolina, que entonces todavía escaseaba.

Algo ocurrió al interior de una de las sustancias que generó un ligero incremento en su temperatura. Había que compensar para que no se desestabilizara el sistema.

Mi tío terminó yendo a la casa y forzó la cerradura con cuidado. Aquel incidente pudo haber pasado como algo sin consecuencias, salvo por la microcombustión que había oxidado unas cuantas moléculas. Pero episodios como este se presentarían con cierta recurrencia; chispas que darían lugar a más microrreacciones, y con ellas cambios irreversibles.

Me pregunto si en algún escenario esto podría llevar a una transformación positiva, de todas las reacciones posibles.


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