Huecos

Ah… la vida… a veces se nos presenta de formas inusuales y nos revela lentamente sus misterios, si somos pacientes y ponemos atención.

Así fué como le sucedió. De esas cosas que sabes que siempre han estado ahí, pero que no les pones atención. El día que por fin se dió cuenta, vió que tenía muchos huecos y detalles que no tenían sentido, pero que parecían encajar perfectamente en donde estaban. Fué entonces que sintió en su interior un fuerte impulso por desentrañar sus misterios y llenar aquellos huecos que faltaban. La inercia del momento le llevó a lograr muchas cosas y sentir la agradable sensación de la satisfacción.
Con el tiempo, se dejó llevar por ese sentimiento y se olvidó de ella. Le consumían tanto sus actividades del día a día que dejó de pensar en ella.
Sin embargo, fué el mismo tiempo y el paso de los años quienes la trajeron de nuevo a su conciencia; y descubrió con sorpresa que muchos de los huecos de aquel entonces ya habían sido ocupados, mas aún  había todavía varios que le esperaban pacientemente.
Se dispuso entonces a la tarea de llenarlos de nuevo, esta vez con la experiencia y paciencia de la madurez y volvió a disfrutar, incluso mas que antes, de la satisfacción aquella de tiempos atrás, y fué feliz.
Mas el tiempo volvió a dejar correr su cuerda y quedaba aun un hueco por llenar. Poco quedaba por hacer mas que esperar… y la espera se terminó tambien, mientras la última pieza se acomodaba en su lugar y cerraba sus ojos por última vez…

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2 Responses

  1. Lupis says:

    El retrato de la vida de muchos, incluyéndome… aunque espero que tarde algunos años todavía para acomodar la última pieza… quiero ver a mis nietecitos ooooye

    • Carlos Alfonso says:

      ¡Claro! Aunque yo espero que el rompecabezas si esté completo… que tal que una de las piezas se perdió o se la comió el perro… ¡noooooo! :O ¡Ja ja ja!

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