Sinuhe, el egipcio: Una oda al autosabotaje


¿Hasta que punto eres capaz de sabotear tu propia felicidad?

“Pero Kaptah me dio un golpe y me susurró al oído:
¡Cállate loco! ¿No has causado todavía bastantes desgracias con tu locura?
… Que todo esto te vuelva a la razon, ¡Oh dueño mio!, porque tu medida está ya más que colmada…”

Hay ocasiones en las que pareciera que la vida es una balanza en la que no siempre la felicidad y el amor o las aspiraciones personales no están en el mismo lado. Si lo anterior no es cierto, ¿Querrá decir entonces que lo que tu creías que amabas o lo que creías que te hacía feliz en realidad era una ilusión?
Este predicamento se nos muestra en el relato de Sinuhe el Egipcio, de Mika Waltari, en el que durante toda la vida de este enigmático personaje nos hace preguntarnos: ¿cuantas veces podemos sabotear nuestra propia felicidad sin darnos cuenta?
Será acaso que en algunas ocasiones, para darte cuenta de que eres feliz tiene que pasar el momento y debes encontrarte de nuevo sumergido en la tristeza para que añores aquel momento dichoso? Al menos eso lo ha dicho la sabiduria popular cuando nos dice que uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y Sinuhe fué rico, pero nunca lo supo, hasta que lo perdió todo.
Sucedía que en varias ocasiones el lector quería sentarse a llorar y desgarrar sus vestiduras como lo hacía Kaptah cuando se preguntaba en que diablos estaba pensando su “amo” cuando tomaba ciertas decisiones. Sin embargo nos recuerda siempre que es uno el responsable de sus propias decisiones, y que al mismo tiempo debemos respetar las de otros, aun cuando nos parezca que van contra el sentido comun.
Supongo que definitivamente siempre existe un precio que pagar por querer ser diferente a los demás, por tener tu propio criterio y no seguir ciegamente las creencias populares. Estos fueron siempre los motivos por los que el protagonista se metía en problemas. Se le presentó incluso lo que parecía ser una especie de monoteísmo primitivo acompañado de un faraón con tintes comunistas (ja ja ja!) que sin embargo, si en nuestra era tiene muchos problemas para implementarse, en la antigüedad los tenía aun mas, sobre todo en una sociedad tan marcada por las clases sociales como lo era la egipcia.
En fin, a pesar de ser una novela de ficción histórica, no deja de ser un relato interesante, ya que está lleno de detalles respecto a la cultura egipcia y todo ese misticismo que la rodea. Incluso, aunque Sinuhe es un personaje ficticio, los personajes con los que interactua existieron en realidad, y aunque seguramente no hayan sido exactamente como los describe el autor; si nos da una idea de el contexto histórico del relato y de los sucesos que ocurrían paralelo al desarrollo de la novela.
Creo que si te gustan las novelas de ficción histórica, esta no debe faltar en tu coleccion.

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2 Responses

  1. liz says:

    él lo sabía, lo sabía. lo msabes desde el principio pero se te olvida. porqué a los aniguos les gustaba tanto la historia del niño de alta cuna abandonado y criado por parias?

  2. El Azul says:

    Yo creo que en realidad eran cosas que sucedían a menudo… cuantas historias no hay de niños incómodos (alguien dijo Zeus?) que por alguna razón u otra no debían ser criados en su jaula de oro y su "destino" era aprender las cosas de la vida como el resto de los pobres mortales, y que a pesar de todo ese "destino" trágico se terminara cumpliendo de todos modos como con Edipo, te acuerdas?

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