Desconcierto

“…”

A pesar de las buenas intenciones para que todo funcionara, había algunas cosas que me inquietaban, aún asumiendo que queríamos estar juntos después de lo sucedido y de que probablemente habíamos cambiado más de lo que pensábamos.

Por un lado, el reclamo se volvió una constante. Más allá de lo catártico y necesario que pudiese resultar recordar momentos difíciles, aquello se convirtió en una práctica de paciencia y empatía, pues no sabía qué más podía decirte que no te hubiese dicho ya al respecto.

Y por otro lado, el rechazo evidente por las cuestiones familiares, mías desde luego. Y no es que yo viviese pegado a mi familia, porque ni siquiera conviví con ella de forma relevante y reciente en este periodo. Tan solo hablar de ciertos temas relacionados parecía molestarte.

Y fue más que evidente una tarde que estábamos en un evento recreativo de tu trabajo, cuando me habló por teléfono mi mamá para decirme que mi abuelita se encontraba muy grave de salud. Dado lo crítico de la situación, decidí que iría de inmediato con mi familia, cosa que te molestó, no quisiera saber por qué. El apoyo y la empatía que necesité en ese momento no me lo diste. Y eso me desanimó.

Aquella ocasión pude estar con mi mamá y mi abuelita en un momento por demás crítico, ya que con apoyo de unas transfusiones sanguíneas, en las que pude contribuir, pudimos lograr que mi abuelita se reestableciera, aunque fuese por un tiempo más.

Esa tarde que partí de regreso pude ver mejor a mi abuelita. Y sería la última vez que habría de verla bien.

Por aquellos días tenía la costumbre de escuchar música para dormir, lo que me causó un par de sustos por la madrugada, como cuando me despertó un silencio repentino, seguido por los acordes misteriosos de esta canción, y de pronto, el sonido frenético de unas cuerdas que parecen perseguidas por algo inquietante.

Pausé la canción y me quedé pensando, tratando de tranquilizarme y reponerme del desconcierto que estos sonidos me habían causado en medio de la noche.

Me preguntaba si todo lo que había pasado aquella noche, y en esos días, había sido un mal sueño.

Si realmente contaba contigo, si nuestras cuerdas se encontraban en armonía y si no eran ya inquisidores o paranóicos los acordes que resultaban de este desconcierto.

Entre otras cosas en las que tampoco estábamos de acuerdo. Pronto habríamos de averiguarlo.

æYa pasado el susto, esta canción es una rareza interesante, empezando por el hecho de que es un cover de Sepultura, aunque su interpretación instrumental de una canción también instrumental es una joya.

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